POLARIZACIÓN Y TERCERA VíA.
Cité en anteriores artículos que
la polarización ha sido el arma letal utilizada para derrotar el poder
parlamentarizado pero a la vez sirvió para consolidar el PODER PERSONIFICADO de
Rafael Correa, dividiendo la opinión en
dos opciones supuestamente extremas con un sesgo mediático, creando un
“Estado de opinión” ya no desde lo privado sino desde lo público con medios vinculados a sus
intereses, la falta de independencia y libertad caracteriza a 19 medios incautados,
con leyes, autoridades e instituciones a la medida del correismo, se consolidó
una estrategia con más publicidad que verdad, mas propaganda que rendición de
cuentas, para sumar más poder con menos ciudadanía.
Los justificativos históricos
siempre existen, primero fue la partidocracia “el mal que impedía el bien”,
luego la prensa corrupta, el turno le llegó a la izquierda “tira piedra” y al
ecologismo “infantil”, descalificó sin dilaciones hasta a quienes fueron su
apoyo, porque la revolución requiere un enemigo y si no lo tiene lo fabrica,
necesita vender miedos para sumar poderes absolutos que desaparecerán el mal,
nadie debe darle lecciones de moral al
correismo, porque la única corrupción e impunidad inevitable es la de las manos
limpias gobiernistas, con esa lógica la polarización volvió otra vez, para salvar a
Guayaquil, enfocando solo dos opciones: la vieja oligarquía y su modelo
“exitoso” y la nueva oligarquía del siglo XXI con su modelo “perfecto” de
sabatina, este era el amague de Rafael para hacernos creer que todo es entre
Nebot y él y el criterio de Nebot de que Guayaquil solo es él, por supuesto la
polarización el gobierno la cimentó en
la campaña mas millonaria que se haya visto para captar el sillón de Olmedo,
dejando en calidad de invisible cualquier idea nueva y entronizando el embuste
electorero que pulveriza derechos políticos de otros.
Nada más antidemocrático que lo
sucedido, se reflejo en estadísticas que demostraban el tiempo y espacio de los polarizados y el
mínimo que se permitió a los invisibilizados en los medios. De allí que
habiendo cuatro candidatos al elector se lo direccionó hacia dos, infringiendo
la ley electoral con premeditación y sutil complacencia en otros casos para no
“enojar” al gobierno que provee de publicidad. La polarización y sus poderes
facticos destruyen los valores ciudadanos, coarta derechos y libertades, por
ejemplo el derecho a elegir y ser elegido, incluso pasaba inadvertido que el
sistema se legitimaba en decisiones del “soberano” cada vez menos consciente
del poder sin límites ni plazos que la ciudadanía con vocación democrática
alimentó un deseo cuasi monárquico.
La tercera vía en la
polarización, es una propuesta para restaurar la democracia con gobernabilidad, equidad y pluralismo, si
antes vivimos una pre-democracia ahora bajo el régimen correista tenemos una
post democracia del marketing destructor de lo político en beneficio del
electoralismo oligárquico dinerocrático, la propuesta se orienta a modificar la
norma y las atribuciones de la autoridad electoral, consolidar los derechos del
candidato a ser escuchado y elegido, hacer
cumplir las responsabilidades de las organizaciones y promover no solo la
obligación a votar del elector sino a ejercer ese derecho pero bien informado.
Esta tercera vía propone desaparecer el fondo de promoción electoral para
candidatos financiado con recursos públicos, para promover el debate
obligatorio de todos los candidatos al inscribir y al cerrar la campaña, quien
eluda el debate será descalificada su candidatura, la publicidad no debe
condicionar o hacer invisible la verdad.
Con la misma lógica de imponer
una sabatina o cadenas a cualquier hora para rendición de cuentas, debemos
promover el debate obligado de candidatos para demostrar la validez de sus
propuestas en cadena nacional, sin costo para el pueblo y espacio equitativos
para todos, así impulsamos una ciudadanía libremente informada para que elija
lo mejor y un proceso político de verdad revolucionario sin que dependa del
interés del dueño del partido, el negocio millonario de las agencias de
publicidad en cada elección o el temor del dueño del medio.
En la última campaña para la
alcaldía de Guayaquil, ¿se imaginan ustedes si los candidatos (3) abogados y en
mi caso arquitecto, se nos hubiese obligado a un debate para analizar los
problemas y soluciones urbanísticas para Guayaquil?, no permitiendo a la
polarización condicionamientos o eludirlo con selectividades propias de quien
elige pareja sentimental, de seguro la ciudadanía hubiera elegido entre cuatro propuestas,
el liderazgo y capacidad del proponente, confrontados limpio a limpio como dice
el pueblo. No habría espacio para manipuladores en medios o instituciones al
servicio del gobierno nacional o local como sucedió, porque un debate al inicio
y al final de campaña, seria sobre propuestas y no por encuestas. Se ahorraría
decenas de millones de dólares para ser invertido en obras de interés común.
No queda dudas que el Correismo
con su mayoría en la Asamblea Constituyente, el Congresillo y la Asamblea
Legislativa no plasmó un Código de la Democracia sino un manual para sus
conveniencias y la dictadura de los dirigentes de partidos, ni la institución electoral responde a una
participación ciudadana sino a la voluntad política de un solo grupo gobernante
y las campañas a un diseño donde se prioriza publicidad más que la verdad. Una
tercera vía es necesaria para desmontar el Estado de opinión y privilegios, de
dispendio y codicia para lograr más poder del que la gobernabilidad requiere,
por ello impulsamos la iniciativa de un referéndum, para que el pueblo decida
que se debe hacer con sus dineros.
Muchos defensores del gobierno
ven esta falencia como algo sin importancia frente a las “muchas obras ejecutadas
y no realizadas por otros gobiernos”, es discutible aquello como lo demostré sin
que nadie lo refute, el caso de su
política de vivienda generadora de tugurios planificados o dispendio de bonos
para los pobres en casas que no accederían nunca, por aquello no hay que
confundir que la obra es un medio y no el justificativo para subyugar derechos
y libertades a un modelo “obrista” de gestión sin desarrollo político, porque
sin derechos políticos no hay Estado aun cuando se consuman grandes
presupuestos en obras, para una sociedad desestructurada en sus derechos y
garantías.
Salir de la partidocracia para
llegar a la residuocracia, terminó siendo un paso adelante y dos atrás, porque
la pretensión de poder del elegido no admite límites ni plazos argumentando
popularidad bajo un sistema como el que cuestionamos. Para el marketing
polarizador no existe el justo medio en asuntos políticos, pero si en los
personales cuando Correa pide respeto a su persona, actuar fuera de los
extremismos no está en su agenda, requiere descalificar para eludir, le urge polarizar
para hacer brillar hasta lo que no debe. ¿Puede seguir creciendo esta forma de
hacer política?, la repuesta siempre fue y será no porque la polarización es
antidemocracia, pero esta vez como diría Perón: “lo mejor que tenemos es el
pueblo” y este le bajo el pulgar al absolutismo megalómano el 23 de febrero, es
decir para el 30-S ya existe un 23-F nacido en las urnas.
La relativización, trivialidad o
la banalización entre confrontados por calificar de derrota o triunfo electoral
será por algunos días, ese es su rol
insustancial, pero el tema de fondo es enfocar si estamos frente al punto de
inflexión del proceso político de continuas victorias, que legitimó lo bueno y también
lo malo, lo injusto o lo equivocado sin opción a pedir rectificaciones, salvo
la voluntad omnímoda lo determine desde la cúspide donde todo se asume como sus
dominios mas no como responsabilidad, por ello todo puede ser caída, urge
entonces desde la ciudadanía replantearle el terreno a la revolución
polarizadora y sus reglas del juego vía referéndum para que no solo sea
entendido como una época de cambios sino un inevitable cambio de época.
El sectarismo arrogante aceptado
por Correa no es la medula del problema, el mejor ejemplo fueron las
asambleístas sancionadas por deliberar donde solo cabe obedecer y todo siguió
igual, el riesgo está en la pretensión de poder que aspira desde su
popularidad, saber y estrategia. Su palabra es la ley en PAIS y no duda en
enrostrarles que todos le deben a él sus curules o alcaldías, no hay justo
medio, estas con ellos o contra ellos,
el exceso electorero presentado como defensa del proceso y derecho a promover
su movimiento, lo puede hacer pero no generando inequidad desde el poder, porque
ya no es visible el límite entre la perseverancia y la soberbia en dicha causa.
La igualdad ante la ley planteada desde una tercera vía es el camino para
evitarlo.
El triunfo total frustrado, no
debe ser tomado como la oportunidad de conspiración de la partidocracia, algo
personal entre Nebot y él o con la manida paranoia anti imperialista, porque
hace rato Movimiento PAIS es en sí mismo una residuocracia de ex
partidocráticos, otra tramposa polarización con Nebot es anti democrática y la
concepción de soberanía en el gobierno, tiene interpretaciones relativistas en
función de lo ideológico y los negocios sean con China. Rusia, USA. UE. Irán,
etc , si se quiere un símil de la situación diría que es necesario un
aterrizaje de emergencia porque el piloto esta aturdido y abrumado, sin ruta
definida y dispone menos combustible para muchos pasajeros de ocasión.
Posterior a conocer los
resultados del 23-F Correa sentenció: “El señor Nebot ha dicho que esta es la
derrota del presidente. Bueno, si estoy tan derrotado y desgastado, que apoye
la reelección y nos vemos en el 2017, que le parece, le hago esa propuesta”, comenzó
su nueva polarización, crea el mismo su contendor a la presidencia para
desorientar al ciudadano y no sea visible uno nuevo, igual hizo para la
alcaldía de Guayaquil, porque la lógica esta clara Nebot gana la alcaldía y
Correa la presidencia, no se interfieren ni permite Correa el surgimiento de
nadie nuevo. ¿Para eso se hizo una Constituyente, la nueva Constitución
aprobada en referéndum, el Código de la Democracia y se gasta tanto dinero en
el Consejo Electoral?, una tercera vía debe impedir continúe el embuste castrador
de nuevos liderazgos.
Para que no se sienta desafiado
quien cuya popularidad asume es la razón de ser misma del destino de nuestra
sociedad, queda sugerido que estamos obligados a hacer UN MUTIS O EXPRESARNOS A
LA MEDIDA DE RAFAEL CORREA, ¿nos rige la constitución o el estado de ánimo
presidencial?, por el momento el remolino interno de los “movimientos en el
movimiento del poder” se tragará a quien Correa deje de preferir, hasta que
llegue inexorablemente la hora de la irrelevancia en las ideas para gobernar
porque se apuesta más a la obsesión electoral como mandatario, queda demostrada
la trampa polarizadora anti democracia y más aun el pueblo le bajo el pulgar
para recordarle que tiene plazos y limites para gobernar.
De mi parte apoyo el deseo del
mandatario para reelegirse, y el cambio constitucional que resuelva la Asamblea
donde tiene mayoría, DEBE SER APROBADO EN REFERENDUM porque de la misma forma
se aprobó lo que se quiere modificar en el Art. 144 de la Constitución. No siempre los deseos del mandatario son
realidad y en este caso debe cumplir las promesas políticas hechas
bajo su honorable palabra sino seria caer en el desgobierno tan criticado a la partidocracia deseosa de eternidad en el poder.
No faltó la invocación maniquea
de ingratitud del pueblo o la imputación de su error por preferir el mal y no
elegir dar todo todito el poder a la 35, no comprenden aun que el hambre no solo es de pan, sino de dignidad
para detener a tiempo a quien puede terminar dividiendo a la sociedad en
posiciones irreconciliables, con su obsesión polarizadora para sumar más poder
quebrando principios. De continuar esto el propio presidente debe ponerles a
sus “agenciosos” la piedra de su molino y arrojarlos al mar para que Ecuador no
sea otra Venezuela y la ciudadanía construya una tercera vía que lo deje a
salvo de tanta confrontación inicua y falsa sin plazos ni limites.
EDUARDO ALVAREZ G