No hay liderazgo sin convicciones ni éxito sin riesgo, ¿Qué busca RAFAEL
CORREA condicionando su presencia en la próxima Cumbre de las Américas? Sin
duda liderar una causa no ajena a sus convicciones políticas y ser coherente
con su discurso, el cual vale decir ya hace rato trascendió los límites del
país defendiendo los intereses nacionales y los que denomina de la patria
grande.
Busca un espacio que otros no llenan aunque todos lo ven, tantas
veces se ha condenado la falta de libertades en Cuba como su aislamiento pero
sin resolver nada "en las Cumbres", por eso no solo es necio sino
absurdo pedirle a Rafael Correa que siga la misma receta en asuntos
internacionales o la tutela externa en temas donde la “conveniencia de cuidar
el cargo, siguiendo una costumbre” lo harían eludir sus principios e identidad.
No es un riesgo si solo o acompañado por el grupo del ALBA propone se
salga de la rutina estéril, todo lo contrario es una oportunidad para medir el
peso de su credibilidad, mas allá de nuestras fronteras y las posiciones
ideológicas, porque cada día las comunicaciones hacen imposible ocultar las
realidades a los pueblos, aunque una Cumbre decida lo contrario alimentando
liderazgos ad hoc para sostener un error histórico: el subyugar el Derecho
Internacional a los intereses del poder.
Rafael Correa no se ha quedado sin apoyo, a lo mucho esta abriendo
caminos que luego otros transitarán. Él los espera CUESTIONANDO LAS CUMBRES, en
la dimensión y lógica de sus agendas, que por ser esencialmente políticas no
pueden alejarse de la realidad a pretexto de guardar protocolos.
Excluir o aislar ya casi por costumbre a un Estado termina por afectar
mas a su pueblo, hay que debatir y concluir los temas mas no dilatarlos a
manera de sanción política, mas aún si la condena al bloqueo de Cuba no se lo
acompaña con acciones coherentes en lo humanitario. Si los EEUU argumentan que
no es posible la presencia de Estados donde el UNIPARTIDISMO atenta a la
democracia, vale recordar que posteriormente se resolvió iniciar un debate
serio justamente permitiendo la presencia de Cuba,
caso contrario la UNILATERALIDAD de EEUU contradice su propio argumento
democrático y humanitario.
Si los EEUU de Norte América condicionan su presencia en caso que sea
invitada Cuba, hace uso de su voluntad soberana pero olvidando el principio de
igualdad soberana de los Estados, entonces ¿porque no entender a quien no
concuerda con aquello y decide no asistir?. Hoy es Cuba y mañana puede ser otro
Estado, y la defensa de los principios del Derecho Internacional sobre los
cuales se trata de construir una sociedad internacional y una digna
convivencia dentro de ella, no deben depender y condicionarse a una
coincidencia o alineamiento ideológico del Estado agredido.
Nunca falta la delicadeza de los pacatos que haciendo gala de exquisitez
diplomática solo dejan evidencia de su carencia de escrúpulos para
justificar el servilismo de oportunidad, NO TIENEN SIGNIFICACION HISTÓRICA,
porque no asumen ninguna identidad ni en la teoría peor en los hechos, a lo
mucho tienen sus 24 horas de gloria efímera y luego son borrados por el olvido
hasta de los que lo utilizaron, no se diga de los pueblos.
¿Dónde esta el error o la ignorancia en temas internacionales que le
imputan a Correa los expertos analistas?
Es obvio, merecen respeto unas opiniones y las otras, lo razonable
es hacer respetable nuestras opiniones, guardando el rigor académico y
honestidad intelectual para no negar la historia o seguir hipotecando el futuro.
En los reparos de un Ex canciller ecuatoriano “aclarándonos” que las
agendas se preparan con anticipación, no hay ciencia sino a lo mucho rutinario
pensamiento, porque su lógica es burocrática y no fruto de un liderazgo
político innovador, pero adicionalmente es inconsistente porque si justifica que
los EEUU imponga un criterio, condicionando su asistencia si es invitada Cuba
pero CENSURA A CORREA por proponer que esta no deje de ser invitada, critica
especialmente su espíritu de “imposición” para condicionar.
Entonces para el experto hay buenas imposiciones y malas imposiciones,
depende de su gusto y alineamiento.
Cada vez que un país decide defender una posición, nunca falta quien
venda el miedo con sus “análisis” y uno de los mas conocidos es aquel de que
estamos "en riesgo de aislarnos de la comunidad internacional", pero
será que no distinguen entre lo que es comunidad y no lo es, entre ser
convidado de piedra y recoger mendrugos a llevar dignamente una representación
de los pueblos. Una vez mas es razonable la diferencia entre quien piensa como
líder y quien observa rigurosamente solo el protocolo anacrónico y estéril.
Vale reiterar que las Cumbres son esencialmente políticas y por lo tanto
se justifica proponer el hacer viable la solución de los problemas que afectan
a los pueblos y no solo un encuentro con la agenda trazada por el refinamiento
hipócrita o apta solo para melindrosos acríticos.
Todo entonces debemos asumirlo como una diferencia de criterio pero sobre
todo de actitud, para hacer o no respetable nuestros pensamientos a la luz de
los fundamentos del Derecho Internacional.
Cuando en una de las tantas Cumbres que financia la humanidad, un Rey le
dijo al Presidente Chávez ¡porque no te callas!, me pregunté: ¿Cuánta verdad le
molestó?, y si bien los medios lo ponderaron y hasta pontificaron, me uno a los
que piensan que la historia la escriben los que NO SE CALLAN ni aspiran ser
perfectos sin críticos.
A más de la respetabilidad de los amigos, es conveniente ganarse la
respetabilidad del adversario.
EDUARDO ÁLVAREZ G