domingo, 4 de marzo de 2012

DESDE LA MENTIRA… NO SE CONDICIONA Y CON LA VERDAD SE PERDONA.



“Luego de una sentencia histórica en el llamado caso EL UNIVERSO, he creído conveniente relatar en detalle todo lo que
realmente ha pasado, para que los ciudadanos del mundo y LA POSTERIDAD ENTIENDAN EL PORQUE DE NUESTRA LUCHA Y EL INCREIBLE PODER AL CUAL ENFRENTAMOS Y DERROTAMOS”. (Rafael Correa)




“Hay perdón pero no olvido”
, será una frase que no pasará inadvertida, alertándonos sobre algo que no se podrá cerrar u olvidar, y que la sociedad a futuro lo volverá a vivir porque solo sacarse el clavo no es curar la herida, dice mucho también del enfrentamiento que acabamos de observar entre el poder mediático sosteniendo una injuria con mas agresividad, una acusación falsa sin pruebas (editorial NO MAS MENTIRAS), para oponerse a lo que califican de un poder omnímodo que utiliza la justicia para perseguirlos. ¿El Estado de opinión querrá demostrar que no rige un Estado de Derecho?


El Presidente Correa no olvida y está  convencido de haber sido elegido para terminar con los viejos abusos y desigualdades, confrontando a los poderes fácticos con su poder  legitimado en las urnas tantas veces como lo ha puesto también en juego al consultar al pueblo temas sensibles, ha sido la forma de impedir el primer presidente reelegido desde el retorno a la democracia, los tradicionales condicionamientos y transacciones de quienes buscan gobernar sin ser gobierno o le quitan "gobernabilidad" deslegitimándolo por cualquier medio.¿la representatividad democrática podrá impedir una derrota mas ante poderes fácticos? 



Entonces algo no cotidiano y corriente debe estar sucediendo en nuestro país, para que en la "vorágine contestaria y el cambio de época" se hayan desmoronado instituciones, lideres, discursos, credibilidades y hasta “mitos prestigiosos”, que aprovecha Correa sumando poder en cada espacio cedido, por quienes prefirieron la retirada para ponerse a buen recaudo. Políticamente les quedó una opción para oponerse: tirar la piedra escondiendo la mano, mediante aquello que llaman sistema de libertad informativa y engatusando con aquello de que la prensa es un elemento substancial de la democracia, nada mas falso porque en las urnas ha sido rechazado y viejo porque se hace fuerte en los vicios de la democracia ya identificados por Platón en la antigua Grecia, para burlar la voluntad de las mayorías.


El ánimo de oponerse no puede confundirse con el ánimo de injuriar, pero crecen visiblemente  los negocios de la comunicación vinculados a ansias turbias de poder, que al ver en riesgo su negocio y patrimonio, no podemos esperar que prioricen la verdad o la defensa de libertades sino la defensa a ultranza de sus intereses tocados por el radicalismo de Correa.  El problema no es entonces de libertades sino de malas expresiones para disentir, el problema no es de justicia sino de no haber creído ni defendido la igualdad de todos ante la ley, como un pilar del Estado de Derecho. Esto explica la dificultad del privilegiado para descifrar lo que nunca ha imaginado, peor concebible, han comprobado que se los respeta, pero no se admite el privilegio aquel de llamarse contrapoder natural de los gobiernos. 


Si malo es otorgarse potestades, peor asumir una representatividad política sin legalidad, y si hay pretensiones de legitimarse por la sintonía o preferencia, aquello nos lleva al análisis no solo de lo realizado por la autoridad publica, sino también de lo publicado o dejado de publicar por los medios, así comprenderemos mejor la dimensión de un poder fáctico que condiciona, confronta o se alinea. ¿Esta conducta que busca mutar principios y valores a su conveniencia será la que el Papa Benedicto ha calificado de dictadura de los medios?. 


En el Ecuador donde la democracia esta vigente, sus ciudadanos no se sienten representados por El Universo,  sino a lo mucho bien informados por lo que pagan al comprarlo, cabe respeto  mas no la aceptación acrítica de todo lo que decidan hacer público, para estabilizar o conmocionar lejos del alcance de la ley o enterrar la justicia y por tanto la libertad con lo que calla.


El problema no es de libertades, sino de una facilidad para difamar conjeturando y luego eludir responsabilidades diciéndose perseguido por un delito de opinión, como el de insinuar “vía editorial”, la imputación sin pruebas de un crimen de lesa humanidad, cuyo carácter de imprescriptible obliga al presidente a desvirtuarlo sin dilatoria para defenderse a futuro en Cortes Internacionales. De allí que el perdón no sea suficiente para quienes buscan anular la sentencia y de esa manera mantener en firme el articulo malicioso para su discurso político y entendible porque Rafael Correa INDULTA la pena a quien lo injurió pero sin olvidar el riesgo de la amenaza de sus opositores, a los cuales obviamente incomoda y no conviene la sentencia ratificada a su aliado: el periodismo militante e  impune.


Así como a los directivos del El Universo, les interesaba más defender el patrimonio que las libertades y no  la inocencia insostenible de Emilio Palacio, prefiriendo centrarse en la  celeridad del juicio y la desproporción de la pena, poco también les importa una sociedad informada con responsabilidad, a los sectores políticos que se vinculó para salir del apuro, y por ello manipulan el concepto de la censura previa para impedir la responsabilidad ulterior de todo lo que hagan y dejen de hacer, mediante la sumisión del medio en la tarea de reivindicar políticos ya derrotados por el pueblo ecuatoriano.

No es bueno para una sociedad, que nadie en conocimiento ya de la verdad, continúe defendiendo una mentira, para desconocer o condicionar sus normas de convivencia, ni es una solución aquello de perdonar sin olvidar, dejando para la posteridad un problema no resuelto al no sentar un PRECEDENTE, luego de demostrarse en los tribunales que la dignidad  (esencia de los derechos humanos) no debe afectarse desde la libertad de nadie, menos mega valorando la libertad de los negocios de  prensa..

Es hora de debatir soberanamente un nuevo orden de regulación a quienes proclaman que la mejor Ley de Comunicación es la que no existe, sin tutelas ni complicidades con un status que condena las ideologías pero ensalza las mentiras. Si los pueblos deciden otro rumbo, no es necesario pedir permiso  a los conjurados para sostener el viejo sistema decadente, ni esperar mas para garantizar la plena libertad de expresión sin censura previa de los medios, algo que la CIDH y la sociedad internacional no pueden seguir haciéndose de la vista gorda, defendiendo a quienes hace rato contabilizan en su patrimonio el derecho a publicar o silenciar la verdad. Esa es la intocada censura previa, potestad ejercida desde el autodenominado CUARTO PODER dispuesto a in visibilizar o demoler a cualquier "irreverente" que le quite la alfombra roja. El Presidente Correa lo ha hecho pero ha encontrado todo un basural de sofismas acumulados, por quienes con la obligación de desecharlos, solo ocultaron bajo la alfombra el problema.

Aunque en toda lucha la primera víctima es la verdad, en este caso de El Universo considero no hay delito por pensar y opinar diferente al mandatario, sino un desacato a la voluntad del mandante al ejercer un periodismo vinculado más a la oposición que a la verdad,  tan criticable y dañino como el entreguismo que la oculta por sumisión. La razón no pide fuerza pero ante poderes confrontados es de esperar que solo busquen "su victoria" y no necesariamente razones. Por eso siempre será bienvenida la garantía de derechos desde instancias supranacionales, pero sin violar  el principio de la autodeterminación de los pueblos,  la representatividad de los gobiernos y el honor de las personas. ¿Dónde quedará tanta interpretación de la SIP, GDA, reporteros sin frontera y otras organizaciones, si el pueblo ecuatoriano vuelve a escoger a Correa para dirija el país? o la tradición de considerar el Asilo político como una transacción sujeta a cualquier cosa menos a lo humanitario. 

El mejor juez es el pueblo en las urnas y sabrá discernir entre lo que se dice abuso de poder de Correa (legitimado o por terminarse en las urnas) y el poder perpetuo de abusar de ciertos medios (por herencia), el uno ha perdonado sin olvidar cuando el otro no quiso rectificar a tiempo y sin condiciones. ¿Han encontrado sus propios tormentos buscando servidumbre?. No creo que haya sido una victoria los que lograron que perdonen a Barrabas y condenen al justo, y fueron perdonados porque no sabían lo que hacían 


EDUARDO R. ÁLVAREZ G.



1 comentario:

  1. Todo ser humano tenemos derecho a equivocarnos, no somos perfectos, solo hay uno perfecto,DIOS!!, lo importante y de personas de bien es reconocer nuestros errores y en el camino rectificarlos para bien del pueblo!!! Aquí cabe esta frase bien dicha por este griego: "YO NO DESPRECIARÉ A NINGUNO DE MIS ENEMIGOS SI ES BUENO, NI ENSALZARÉ A NINGUNO DE MIS AMIGOS SI ES MALO". Teognis/ Siglo IV a.C.

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