Han transcurrido tres décadas desde aquel 24 de mayo de 1981 en que nuestro país perdió a Jaime Roldós Aguilera, cuyo breve paso político simbolizó la imagen de renovación y frescura, de esperanza y sobre todo opción de justicia para iniciar el retorno a la democracia en nuestro país, luego de un largo periodo de gobiernos militares cuya agenda tenia marcados objetivos de continuismo y de dependencia externa para quien recibiera el poder de sus manos, pero sucedió algo inesperado e indetenible posteriormente para los militares y su séquito: El pueblo eligió la fuerza del cambio.
Soy de aquellos que le entregamos nuestro primer voto, con la ilusión propia de la juventud pero especialmente con la esperanza de superar el oscurantismo dictatorial con una vocación democrática radical, amigos, compañeros y adversarios en nuestra generación vibramos no solo con su erudita palabra sino con sus convicciones e ideas para alimentar nuestra incipiente actividad política. Personalmente admiro no solo al buen político y buen ciudadano sino a quien busca cada día ser un mejor ser humano y en aquello el tiempo no deja duda del legado indiscutible del maestro, el jurista, el padre de familia, el hermano, no solo respetado sino esencialmente querido, el ciudadano Jaime Roldós Aguilera.
Los hechos dolorosos que vivimos los ecuatorianos con su inesperada partida, muchos lo han descrito con soberbia literatura, de mi parte aspiro a recordarlo este día con la alegría de saber que siempre habrá una esperanza, que no siempre los malos y los peores triunfan por el atajo de la maledicencia y la soberbia, que la senda del amor de patria tiene aun muchos caminantes y que la luz de un pensamiento humanista y solidario como el del ex Presidente, nos servirá para diferenciar con nitidez, entre aquellos talentos con virtud y los que carecen de ella para entender el valor igualitario del mas humilde de los ecuatorianos, sin pedir permiso al mas omnímodo de los poderes que pretenda arrogarse la potestad de decir: quien si y quien no.
Su partida sirvió para darle vida eterna a una actitud y un pensamiento que rara vez se encuentra en la lucha caníbal por el poder político, su viaje el 24 de mayo de 1981, fecha en la que también conmemoramos la Batalla del Pichincha con la cual obtuvimos nuestra independencia, sirvió para confirmar la esencia de una gesta cuya proyección fue la misma a la de 1822: darle a nuestra América una luz libertaria, donde se mantenían practicas dictatoriales y de sometimiento a las ideas ajenas, contribuyó a enriquecer su historia con una renovada visión de justicia y libertad, pero sobre todo un pensamiento de vanguardia: la Doctrina Roldós en materia de Derechos Humanos.
Un abrazo fraterno a su familia, el pueblo de nuestra patria reconoce a sus hijos ilustres. Mucha razón tenía su hija Martha Roldós para aclarar en el pleno de la Asamblea Nacional Constituyente en Montecristi, que la memoria de un ecuatoriano tan querido como su padre y la de su dignísima esposa como sus compañeros caídos, no requiere de un solemne minuto de silencio sino de un aplauso a sus convicciones. De mi parte evoco que la profunda esperanza siempre aflore en nosotros aun en la mas grande adversidad, porque la capacidad, el respeto y el coraje siguen siendo el camino para la buena política, porque hay razones al ver a muchos niños ecuatorianos decir con ilusión y alegría: “Yo quiero ser como Jaime Roldós cuando sea grande”.
EDUARDO ALVAREZ G.
FRAGMENTO DE LA ÚLTIMA INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE JAIME ROLDÓS AGUILERA:
"Probemos el amor de la Patria cumpliendo cada quien con nuestro deber. Nuestra gran pasión es y debe ser el Ecuador. Nuestra gran pasión, oídme; es y debe ser el Ecuador. Este Ecuador que no lo queremos enredar en lo intrascendente, sino en lo valeroso, luchador infatigable, forjando un destino de grandeza. El Ecuador heroico que triunfó en Pichincha, el Ecuador de los valerosos de hoy, heroicos luchadores de Paquisha, Machinaza y Mayayacu, inmolados en estas legendarias trincheras. El Ecuador heroico de la Cordillera del Cóndor. El Ecuador eterno y unido en la defensa de su heredad territorial. El Ecuador democrático, capaz de dar lecciones históricas de humanismo, trabajo y libertad. Este Ecuador Amazónico, desde siempre y hasta siempre. ¡Viva la Patria!".




¡Recordar es vivir! ayer, hoy y siempre
ResponderEliminar"Jaime Roldos" Presidente del Ecuador.
El Presidente del Ecuador "Jaime Roldos Aguilera"
ResponderEliminarVive en la mente y en el corazon del pueblo ecuatoriano. ¡Nunca morira! ¡Esta en la vida eterna!