sábado, 12 de marzo de 2011

CONVULSIÓN EN EL MAGREB Y ORIENTE PRÓXIMO PARTE I




¿EL DEBER  DE LA INJERENCIA HUMANITARIA ES SUPERIOR AL PRINCIPIO DE NO INTERVENCIÓN?


Esta pregunta surge a propósito de la inminente intervención de EEUU y Europa en la guerra civil en Libia, para finiquitar la salida de Gadafi, acción última indetenible, una vez que los opositores no lograron echarlo del poder aprovechando “LA OLA DEMOCRATICA” y su efecto dominó en el Magreb, resultado inesperado porque no se repitió la gravitación de las fuerzas armadas para decidir al igual que en Túnez y Egipto, ante lo cual el contragolpe sin reglas del Coronel se ha hecho sentir, además de amenazar con pasarse al otro bando, lo cual patearía el tablero en la región y eso preocupa a quienes antes lo agasajaban por luchar contra Al Qaeda y su acercamiento a los objetivos de Occidente.

Cada día se teje mas la intervención militar (creación de una zona de exclusión aérea) para dar protección y ayuda humanitaria al pueblo Libio, previo desconocimiento a Gadafi y otorgando reconocimiento político a sus opositores del Consejo Nacional Transitorio Libio con sede en Bengasi, a los cuales se buscará proteger con las armas, para que no pierdan el control del este Libio y los recupere Gadafi, entonces cobra vigencia el análisis de lo que es o no intervencionismo y sus justificaciones, cuidándonos no ser una víctima de la desinformación de la guerra mediática paralela y sus dogmatismos para posicionar a buenos y malos, con credos o anatemas.

El derecho de la injerencia por razones humanitarias.

En las últimas décadas se planteó una limitación a un principio general del Derecho Internacional, que prohíbe la intervención en asuntos de otros Estados, bajo la figura de una excepción: la defensa de los derechos humanos, por lo tanto surgió el derecho a la “injerencia humanitaria” para darle cobertura legal a una intervención, basándose en una resolución del Consejo de Seguridad para dejar sin efecto un principio general contemplado en la Carta de las Naciones Unidas.

Sin duda evolucionaron mas los justificativos durante largos periodos de intervencionismo que la vocación humanista, pero al final el objetivo ha sido el mismo: lograr imponer una voluntad externa sin que se considere intervencionismo, ya que la vocación humanitaria serviría para corregir algo inevitable en los confrontados: para ellos las razones humanas son secundarias sea para ganar o no perder, estos excesos naturales no tienen un origen en la casualidad y por eso se requerían repuestas legítimas y humanitarias, una de ellas actuar previa resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para intervenir con el aval de un  consenso internacional, loable objetivo que terminó generalmente solo dirimiendo aspiraciones de poder, entonces las razones fueron rebasadas por los hechos y al final los pueblos siguieron desprotegidos ante solo cambios de gobierno, porque la intervención no pudo solucionar los conflictos sino a lo mucho para consolidar gobiernos interinos, inclinando la balanza hacia una de las partes en el viejo juego de intereses.

Han sido muchas las ocasiones en que el argumento humanitario utilizado en las sesiones de la ONU, terminaron en justificaciones de razones de Estado para combatir en tierras extranjeras, obligados obviamente por sus políticas de seguridad y defensa en el tablero geo político mas no por el deseado humanitarismo, porque donde hay dudas si existe una certeza: nunca habrá cabos sueltos donde hay intereses en recursos naturales (yacimientos de petróleo) y rutas estratégicas de comercio y transporte (nudo para el paso a India y China), donde están las huellas del colonialismo por ambiciones históricas de distintos países y en el presente sus las constantes alianzas para garantizar su futuro hegemónico en el terreno, de allí surge la importancia de recordar la prerrogativa jurídica de cinco naciones con facultad de vetar  resoluciones en el Consejo de Seguridad, por supuesto los intereses nunca dejaron de latir  luego de la descolonización, entonces aquella expresión colectiva humanitaria legitimada que sirve como aval para la injerencia humanitaria, solo es en tanto en cuanto no hagan uso del derecho a veto ( EEUU, Inglaterra, Francia, Rusia, China), entonces termina limitando y haciendo cuestionable su representatividad, porque la voluntad humanitaria puede quedar como un buen deseo, que solo puede ser calificado de vital o necesario si el orden pres establecido lo considera.

El pasado y su retorno.

Vale recordar que África y Oriente próximo fue motivo de reparto luego de la primera y segunda guerra mundial, y con ropajes distintos siempre vuelve el fantasma del reparto como el establecido en el Tratado Sykes-Picot, por el cual Francia e Inglaterra se repartían la región más rica en petróleo,  hoy en el caso de Libia ubicada en el Norte de África, han tomado la iniciativa Francia e Inglaterra para abrir el camino a una intervención y apoyar a una de las partes en conflicto, en este caso a los ancestrales opositores políticos de Gadafi desde que asumió al poder derrocando al Rey idris nativo precisamente de Bengasi (centro de poder de los rebeldes) acusado de ser títere de los británicos, es una vieja herida abierta durante décadas, mantenida en llaga viva por la marginación de Bengasi en beneficio de Trípoli la capital, sin duda primero van a saldar cuentas los monárquicos  y luego retomar el poder con el denominado CNTL integrado por militares y políticos disidentes del gobierno de Gadafi que puesto en el cerrar de pinzas, decidieron ponerse del lado del pueblo luego de que por muchos años se sentaban a festejar en la haima del Coronel, se menciona de uno de ellos (Mahmud Jibril, Responsable de asuntos exteriores) en los famosos Wikileaks, como el embajador norteamericano en Libia lo califica de: “un interlocutor serio que comprenden la perspectiva estadounidense”, esto ratifica el condicionamiento y requisito previo a cumplir para un futuro gobierno de transición, cuya temporalidad y costos son predecibles en la región por ser un movimiento geo estratégico que no quedará sin repuesta, como siempre el pueblo pagará la factura de una ayuda externa a un sector político buscando el poder.

La libertad para hablar de sus socios y protegerlos.

Han sido públicas las ambigüedades del Presidente francés Sarkozy ya que los intereses franceses en Túnez en su primer momento lo presionaron a tratar de sostener al defenestrado dictador tunecino Ben Ali, considerado un aliado confiable pese a sus abusos y latrocinios, en Egipto la historia marca la influencia británica en su agitada existencia, desde los objetivos e intereses para la financiación y construcción del Canal de Suez hasta que surgió el nacionalismo de Gamal Abdel Nasser para nacionalizarlo, al que decidieron castigar por su viraje ideológico y luego observar el beneplácito con la llegada de Mubarak , porque este alineo nuevamente su país a los intereses del Reino Unido y los estados Unidos de Norteamérica, razón suficiente para ser protegida su retirada, como la de Ben Ali asilado en Arabia Saudita, otra monarquía cuestionada pero alineada a EEUU, lo cual garantiza hospitalidad al exiliado y seguridad para su botín.

Al respecto de la libertad para señalar actos inhumanos o el impedimento que obliga a silencios esto se explica leyendo al pie de la letra la siguiente noticia aparecida en un diario español a propósito de la visita de Zapatero a Túnez luego de la denominada Revolución de los Jazmines que defenestró a Ben Ali:

"España no tiene apenas intereses económicos en este país, así que puedo hablaros con toda libertad", les dijo Zapatero a los representantes de la sociedad civil tunecina el pasado miércoles. La frase también vale a la inversa: España tiene fuertes intereses en Catar y Emiratos Árabes Unidos -dos monarquías petroleras en las que Zapatero cosechó la pasada emana miles de millones en contratos e inversiones-, así que no puede expresarse libremente
Diario el PAIS (07/03/2011)


¿Los errores de buena fe?

Es entonces un salto al vacío creer que quienes tienen intereses van a obrar priorizando el sentido humanitario históricamente postergado, pero si alguna duda queda hasta de la buena intención errada, recordemos como el tutelaje del Imperialismo británico tomó acciones humanitarias que terminaron cobrando víctimas sin cesar hasta hoy por haber incrementado el conflicto en su política de dividir para reinar en oriente próximo, es el caso de la Declaración Balfour de 1926 donde se decide otorgar un Hogar Nacional al pueblo judío en Palestina, por supuesto nadie puede dejar de reconocer el genocidio al pueblo judío y que su diáspora debía terminar, pero nunca creando otra diáspora en este caso del pueblo palestino, toda vez que lo donado en tierra ajena solo fue el inicio de un expansionismo que alimento guerras y víctimas inocentes hasta ahora, ¿cuál fue el derecho de los británicos a equivocarse tanto, por razones humanitarias? ninguno..Salvo el derecho de los conquistadores!,  por eso suena lógico aunque no humano, el contar con aliados en la región petrolera al igual que EEUU luego de que desaprecio la URSS  para consolidar una presencia hegemónica por distintos medios.

Combatir los efectos dejando intacta las causas.
Siempre será peligroso combatir los efectos y dejar intacta la causa, los crímenes de guerra y delitos de lesa humanidad no admiten discusión cuando un gobernante ordena disparar a sus ciudadanos y Gadafi debe ser procesado por la Corte Penal Internacional, quedan ahora a la vista los fondos acumulados por él en sus negocios con Occidente para resistir la intervención por los medios más condenables, como sus millonarias fiestas VIP con presencia de artistas internacionales en la Haima, debemos preguntarnos ¿porque se da esta situación y quienes la permitieron?, o ¿cuánto los rebeldes serán distintos? Al respecto viene al caso citar la declaración de un ciudadano libio a un medio español:
"Queremos que vuelva el ejército (de Gadafi). Esta gente está todo el día disparando. Queremos seguridad", explicó a ELMUNDO.ES un residente de Egaila que no quiso dar su nombre por miedo a la "reacción de los rebeldes (12-03-2011)

Está claro que el mensaje de violencia y terror es un lenguaje común de las dos partes a la que por razones humanitarias a una de ellas se apoyara y a otra se perseguirá, siendo evidente una imputación selectiva que no cabe, luego analicemos el contexto de lo que solo es un movimiento de fichas con el mismo perfil y el probable desenlace en un largo conflicto que atiza el fuego en la región, por ello es necesaria la prudencia ya que la confianza tiende a cero en quienes siempre intervinieron y nadie los procesa.

Dudas fundamentadas.

Las razones para prohibir el intervencionismo y preocuparnos por el mecanismo de aprobar la injerencia por motivos humanitarios es su histórica vinculación con el expansionismo, es jurídica porque no hay una real igualdad entre países soberanos, ni es representativa la resolución del Consejo de Seguridad condicionada al veto y si vamos a revisar indicadores de desarrollo humano en los pueblos intervenidos son tan o más deficitarios que antes, de hecho las monarquías democráticas tan a la medida y gusto de gobiernos o empresas extranjeros, han reducido libertades a sus pueblos, le han negado posibilidades y derechos para su desarrollo y buscan perpetuarse en el poder, ¿será por esto que los pueblos ya no piden democracia sino libertad?.

Los resultados del “modelo ajeno” están a la vista: el pauperismo y subdesarrollo creciente frente a la acumulación de riqueza en sus tutores,  luego de años de colonización y dependencia. Es una mofa cruel seguir creyendo los tutores “que son ellos parte de la solución y deben seguir interviniendo” cuando realmente son el problema,  tanto Europa como EEUU deben admitir que no funcionan ni se toleran ya los “déspotas confiables y leales” por ellos impuestos, incluso  bajo una muy cuestionable premisa de superioridad cultural que aduce la necesidad de redimir a lo que llaman “pueblos ingobernables que no saben qué hacer con sus independencias”.

Así como en su momento fue insostenible el modelo colonizador de protectorados y mandatos, ahora llegó el  colapsó del modelo entreguista como el de Ben Alí y Mubarak (aliados importantes de EEUU), lo grave está por llegar, porque las reformas con gobiernos de transición, no tienen el alcance de los gestores de las revueltas, que colocaron por horas el poder en las calles hasta que fue recuperado con el argumento de evitar anarquías, ¿habrá alguna forma de injerencia humanitaria para corregir cualquier traición al pueblo?, ¿se habrá inmolado innecesariamente el joven tunecino que origino la cadena de protestas?, mientras en un giro de 360 grados los intervencionistas y la vieja guardia vuelven a la mesa para servirse con la cuchara grande.

La realidad enseña que la  igualdad soberana entre estados es una ficción, por la evidente la asimetría de recursos militares para hacerla prevalecer como principio jurídico contemplado en la carta de Naciones Unidas, de allí que la libre autodeterminación  queda condicionada a voluntades exógenas (legales o fácticas), entonces al optar por la injerencia cabe preguntarnos ¿cuando se cruza el umbral que separa los principios y los intereses?, a sabiendas que quienes lo deciden, ejercen el poder históricamente globalizado incluyendo su derecho al veto o al reparto de territorios liberados.

Por muchos años ha sido algo natural aplicar bloqueos, fomentar golpes de Estado, incidir otorgando reconocimiento político a  grupos en conflicto o golpistas, fortaleciendo a dictadores o impulsando rebeldes según la circunstancia, alimentando disputas internas que debiliten a un estado, se promueve enfrentamientos internos o se involucran militarmente con entrenamiento, abastecimiento de armas como el caso denunciado por Nicaragua como intervención de Estados Unidos al financiar a los denominados contras para desestabilizar la revolución sandinista, la sentencia de la  Corte Internacional de Justicia de la Haya (27-julio-1986) lo consideró una intervención el apoyo a fuerzas de oposición a otro Estado, otro caso no juzgado pero el intervencionismo quedo desnudado fue el golpe de estado en Venezuela donde se apresuro EEUU a reconocer un gobierno de facto.

Siguen desangrando a la humanidad, conflictos no solucionados con la intervención de EEUU y aliados europeos en Irak, desoyendo sugerencias de la ONU aduciendo la necesidad de desmantelar el arsenal de armas de destrucción masiva nunca encontradas pero sirvió para derrocar el régimen de Saddam Huseim y colocar a un jefe de gobierno “confiable” aunque represente a una minoría, igual sucedió en Afganistán donde buscando eliminar a Al Qaeda y encontrar bajo las piedras a terroristas, el logro solo ha sido derrocar a los talibanes y “elegir” un presidente nuevo, los intereses económicos y geo estratégicos salieron pronto a la vista y no la estabilidad política, las garantías y libertades.

Si retrocedemos mas en el tiempo son innegables para el expansionismo norteamericano las anexiones de territorios en América, pese a que la Doctrina Monroe proclamaba que para los EEUU no era admisible ninguna forma de coloniaje europeo, queda claro no defendían un principio solo reservaron espacio para su expansionismo en las tierras al sur del Río Grande, de esta doble intención se paso la doctrina del Destino Manifiesto que llego a considerar lógico y necesario la conquista de nuevos territorios, una verdadera confesión de la imposición de su voluntad y deseo de intervenir.

 La historia de Oriente próximo y África nos releva de todo comentario porque habla por sí sola, de cómo la riqueza de su suelo ha sido su propia condena, al convertirse en centro de interés sus recursos naturales (su petróleo serviría para sostener la revolución industrial en Europa) y su ubicación estratégica (ruta de comercio y transporte) necesaria incluirla en la esfera de influencia, por eso el Intervencionismo y expansionismo nunca le permitió a estos pueblos margen para decidir, fueron botín a repartir luego de la primera y segunda guerra mundial , porque si no fueron protectorados se los gobernaba mediante mandatos y cuando se produjo la descolonización, fueron instauradas “monarquías democráticas”, no falto el manejo hábil de los nacionalismos para fragmentar la unión árabe y la colocación de un espanta pájaros (pan islamismo) para decidir disparar en tierra ajena a nombre de defenderla de fanatismos.

Intervencionismo y expansionismo.

Otro principio como el de la libre autodeterminación de los pueblos queda también condicionado a voluntades externas, entonces al optar por la injerencia cabe preguntarnos ¿cuando se cruza el umbral que separa los principios y los intereses?, a sabiendas que quienes lo deciden ejercen el poder históricamente globalizado.

Ciertamente es una especie de prueba de fe que pediría el lobo para creer que esta vez será distinto con sus apetitos,  al aceptar acríticamente que no hay prohibición si el motivo es humanitario como el esgrimido ante la guerra civil en Libia buscando una intervención militar,  aun ni Rusia ni China que también juegan en el tablero con su veto en el Consejo de Seguridad, están pensando en hacer respetar el principio tanto como asegurarse en las circunstancias.

La Union Europea ha decidido considerar un "interlocutor político" al rebelde Consejo Nacional Libio de Transición (CNLT), según ha anunciado el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, al final de una cumbre extraordinaria de la UE que ha debatido la crisis libia. "No queremos tratar con Gadafi", ha añadido rotundamente Van Rompuy.

El Consejo se ha decantado así hacia la postura liderada por Francia y Reino Unido de abrir una interlocución con los rebeldes. "El Consejo Europeo ha decidido saludar y alentar al Consejo Nacional Transitorio libio (CNLT) basado en Bengasi", ha declarado Sarkozy, a su salida de la reunión. "Gadafi ya no es un interlocutor válido para la UE. El papel de interlocutor lo tiene el CNLT".

Sarkozy nos recuerda la vehemencia de Tony Blair y Aznar para apoyar la invasión a Irak aunque el fracaso lo paguen pueblos ajenos, hoy sus argumentos humanitarios de evitar víctimas inocentes son tan rebatibles en la realidad, basta revisar el informe de NNUU que señala el creciente número de estas en Afganistán e Irak países intervenidos y tutelados ya por muchos años, vale citar la reciente masacre de niños en Afganistán que obligó al Presidente Obama pedir disculpas a su “similar” en Afganistán, por tamaño error de las fuerzas de intervención, como olvidar el drama humano de desplazados y refugiados, la presencia de mercenarios y traficantes de armas, altos índices de pobreza, discriminación a la mujer, analfabetismo, desnutrición, quizás no agota tanto a las tropas la resistencia local sino la falta de sentido humanitario en sus misiones.

El nuevo camino.

Así como no se debe violar derechos humanos al amparo que nadie puede intervenir, tampoco se defiende derechos mediante la violación de otros, sin pretender dilucidar respecto a un principio jurídico rebasado por lo fáctico o supuestamente corregido desde la prerrogativa de una obligación moral, vale precisar que es preferible el sometimiento colectivo a un orden jurídico que la discrecionalidad fundada en la obligación moral a la que apresuradamente acuden los intervencionistas cuando sus cálculos no se dan, pero, siendo ya parte del Derecho Internacional  que una intervención solo se legitima mediante resolución de Naciones Unidas y su vigencia es mientras no viole derechos, deberíamos centrar la dimensión humanitaria no solo para involucrarse en conflictos  sino para resolver lo que la injerencia humanitaria distorsionada olvidó y la vocación democrática claudicó.

Considero que el camino es perfeccionar una norma jurídica y no buscarle resquicios para desacatarla o interpretarla a conveniencia, sin duda alguna las reformas deben ir de la mano con el castigo a los déspotas títeres y sus manejadores, ¿habrá voluntad y sinceridad mínima para hacerlo?, no hay mejor definición de lo humano que aquella de no dejar indefenso a otro, ni mayor aspiración humana que la justicia que le da a cada quien lo que le corresponde, es el camino para dignificar al ser humano ¿acaso esa no es la esencia de los derechos humanos? Por lo tanto el principio a respetar el de la libre autodeterminación de los pueblos y la ratificación inmediata del estatuto de Roma en quienes no lo han hecho, porque gustan de la impunidad en su papel de sheriff del mundo, que persigue, dialoga y negocia hasta con los más buscados.

EDUARDO ALVAREZ G

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