LOS HECHOS:
El Alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, agredió hoy al juez Wilson Luque, durante una audiencia fallida en la Corte de Justicia (Diario el Universo)
Noticia referida al incidente en la Corte Provincial de Justicia del Guayas entre el Alcalde Guayaquil Abogado Jaime Nebot Saadi y el Juez Undécimo de lo Civil Wilson Luque quien decidió aceptar una acción de protección interpuesta por ex trabajadores de la Empresa Cantonal de Agua potable y Alcantarillado de Guayaquil (ECAPAG) contra el Municipio, la demanda presentada en dos juzgados de lo Civil por dos grupos de trabajadores, consiste en que se les reconozca una re liquidación a quienes fueron despedidos hace 12 años, lo cual significa un millonario egreso no programado para el Municipio, que considera este tema como cosa juzgada, luego que el Tribunal Constitucional de ese entonces falló en contra de los ex trabajadores, de las dos acciones de protección una ya fue negada en el Juzgado Décimo Segundo de lo Civil, quedando pendiente la que corresponde al Juez Luque, sin que esto signifique el desistimiento de los ex trabajadores que anuncian demandas a nivel internacional una vez que agoten los recursos a nivel interno.
LA FRASE!:SILENCIO DELINCUENTE!
LA FRASE!:SILENCIO DELINCUENTE!
Dirigida en la audiencia fallida por Jaime Nebot Saadi Alcalde de Guayaquil al Juez de lo Civil.
EL ANÁLISIS:
La historia nos enseña, el tortuoso camino de los pueblos para llegar a la civilización aceptando el derecho como forma de resolver diferencias, ha sido un camino largo transitado a paso lento forjando referentes, pero el retorno a la barbarie puede ser cuestión de minutos aún obrando en nombre de las buenas intenciones, el honor y la valentía, han sido más los excesos que sus buenos precedentes legados a la sociedad, que diferencia entre aquellos seres que llegan a la cima y otros a la sima, suena igual pero no es lo mismo, porque representan lo opuesto.
Cuando Jaime Nebot en calidad de alcalde de Guayaquil no solo golpeó el escritorio del juez, lo insultó y manoteó para mostrarnos lo que es “ponerlo en su sitio”, fue un exceso que seguramente en su despacho de la alcaldía o el salón de la ciudad no le hubiera permitido a nadie, sin que corra riesgo de ser detenido y escarmentado el que se atreviera, otro ejemplo a citar es el tratamiento que se da las marchas hacia el Cabildo y como se procesan sus peticiones, atendiendo a máximo a una delegación de la multitud, para guardar el orden y la seguridad, los filtros selectivos para mantener el respeto incluyen a los cabildos ampliados (sesiones públicas del cuerpo edilicio que son una rarísima excepción)que una vez copado el espacio se cierran las puertas, esto nos ayuda a comprender mejor aquello de “no hagas a otro lo que no quieres te hagan a ti”.
Son las leyes y las buenas maneras que nos deben obligar mutuamente al mínimo respeto, los cortés no quita lo valiente, mas allá si en nuestra calentura consideramos una pantomima el guardar la compostura, por sentir que nos impide ser hombres o mujeres valientes, ¿será que aquello de fingir lo que no sentimos requiere voluntades extremas para controlar nuestra verdadera naturaleza?
Realmente esta vorágine decadente llegó a su climax en el juzgado, cuando se puso en el tapete resolver ya..! ¿Quién manda en la Corte de Justicia? , ardió Troya y se eligió dirimir políticamente un tema de garantías constitucionales con la justicia popular alimentada en la arenga y no en las fuentes del derecho, es equivocado buscar demostrar primero el poder y luego las razones violando el principio fundamental de la igualdad de todos ante la justicia, sea por parte del demandante, demandado o el juez, convirtiendo la corte en una arena para la medición de fuerzas, donde nadie está seguro amparado en el derecho ni libre del castigo por mano propia de quien se sienta perjudicado.
Por eso es necesario darle un contexto histórico a lo sucedido para desentrañar conductas y posiciones más allá del morbo seductor de la política con mas testosterona o la mojigatería que critica lo que ocultamente practica, para ello está el camino de preservar la equidad y distinguir lo que es una agresión de una reivindicación, para no regresar ni a la Rusia Stalinista y menos al medio evo, o al Tahuantinsuyo como calificó burlescamente Nebot a las pretensiones de los indígenas para imponernos su visión cultural a toda la sociedad con aquella de la justicia indígena tan parecida a la que nos propone el cómo justicia popular, otro planteamiento a discernir mejor es aquel de la aceptación del insulto y el vituperio porque “las malas palabras están en el castellano para ser usadas” y luego verificar si son o no apropiadas para el sitio, el momento y sus semejantes, ahora se le ha dicho silencio delincuente al juez Luque y otras cosas más como el papelazo, por el Abogado Nebot quien parece haber madurado algo si recordamos sus intenciones de no solo pegar sino regar con sus efluvios renales a su contradictor (sesión del Congreso Nacional el 31 de agosto de 1990), esperemos siga madurando con valentía y resolver las diferencias de manera distinta a su costumbre, bien se dice que para vencer a los demás hay que vencerse primero a sí mismo.
¿Donde está la prioridad y esencia de una audiencia pública? Sin duda primero resolver en derecho un recurso de protección sin violentar otros derechos, ¿frente a quien se lo hace? la ley lo determina, actuantes demandados y demandantes o si fuere necesario terceros interesados a ser escuchados para que el juez resuelva lo mejor, el espacio físico no determina la dimensión de la justicia si el juez es probo, ni la cantidad de espectadores da fuerza de ley y razones a quien no la tiene y menos la prensa puede seguirse repitiendo es la voz de los ciudadanos para darle un rol que no lo tiene por ley ni éticamente, porque las verdades de los hechos no pueden trasmitirse editados o descontextualizados y darles dimensión de verdad inapelable, y si llegamos al punto de los intereses políticos vinculados a los informativos, sin duda es muy aventurado sostener que la prensa es la voz de los ciudadanos donde en las urnas expresa su voluntad vinculante y obligatoria para vivir en democracia y en un estado de derecho.
Aclarado que la opinión del medio o los seguidores de una corriente política solo es eso pero nunca representa a todos, debemos preservar y los jueces están obligados a ello: evitar se ponga en riesgo los derechos de la mayoría por privilegiar a una minoría, sea mediante la toma de dineros públicos bajo el escudo sindicalista o la negación de derechos y garantías con el poder político pervertido, la acción de protección no debe prostituírsela o desaparecerla mediante actos colusorios con jueces capaces de muchas trafasías, no ahora alcalde Nebot, sino desde hace muchos años cuando el poder de las Cortes estaba en otras manos y por ello usted más que nadie sabe a lo que enfrenta, una vez que los corderos de antes ahora son tigres.
El chantaje y la presión, la permisividad y la apología del delito son el pan de cada día en una Institución secuestrada pero que el rescate lo pagan los usuarios cada día al realizar sus trámites, que solo ruedan aceitando la maquina, sino vean como se abre y cierran los cajones de los amanuenses atesorando gratitudes hasta los grandes privilegios y fortunas repentinas de algunos al máximo nivel, la generalización lamentablemente gana terreno donde siempre habrá por excepción gente muy honesta, que padece una angustia similar a la que sienten los pasajeros de un avión, cuando alguien grita …!no estamos volando, estamos cayendo!, sin duda culpables e inocentes por igual.
El juez Luque lo plantea cuando parece tarde, dirigiéndose a Nebot dijo que…!está acostumbrado a nalguear a los jueces pero a él no, que mal parada queda la Corte sin que se nombre a los que disfrutan ser nalgueados a cambio del blindaje político, que los investiga o deja investigar sus cómodas formas de vida, solo cuando ya no le son útiles o están en la otra orilla contraria, a apropósito del contragolpe o retaliación anunciada por un asambleísta recientemente coideario del Alcalde, no sé si aquello sea una inspiración táctica para redituar políticamente en una sociedad a la que se le dice que está bien “ganar a lo Barcelona”(de Guayaquil), si es así significa que hay desesperación por ganar, después de últimamente tanto perder creyendo que la culpa es del “fair play” y la pelota no de quienes la conducen.
Para demostrar la ilegalidad e inconstitucionalidad de lo solicitado por los ex trabajadores, se requiere argumentar jurídicamente que viola derechos y se trata de un acto ya extinguido, igual para para preservar la acción de protección como el amparo directo y eficaz de los derechos establecidos en nuestra constitución y declaraciones internacionales, no olvidemos que los derechos de los trabajadores son inalienables, imprescriptibles y difícilmente un posible perjuicio puede ser tomado como cosa juzgada por la decisión de algún juez de turno “acogotado” así haya sido puesto en su sitio políticamente en aquellos tiempos.
Finalmente, si a mí me hubieran dicho: ¡silencio delincuente!, realmente también hubiera respondido pero con una sola frase: si, soy culpable confeso del delito de lesa majestad..!, para demostrar que todos somos iguales ante la ley como también el porqué todos debemos hablar y a la vez silenciar para no interrumpir el descanso eterno de las monarquías, aunque quieran revivir como un lázaro, por gozar de imperceptibles signos de vitalidad aún, por ello es mejor cerrar la lapida de una buena vez para que no nos perturben los fantasmas del pasado y continuar superando nuestros errores no solo al hablar sino esencialmente para ser mejores de verdad y poder pedírselos a los demás.
EDUARDO ÁLVAREZ G.

