viernes, 23 de enero de 2015

ABUSADORES Y LOS MALOS USOS DEL PODER.





ABUSADORES Y LOS MALOS USOS DEL PODER.

Ante el acto torpe y brutal de agresión a una comerciante debidamente ya sancionado, me permito recordar que son decenas de policías municipales que han sido separados por abusadores, y este caso no puede seguir siendo uno más, sino el motivo para debatir sobre los malos usos del poder, mas allá de que siempre puede aparecer algún abusador que no represente la política institucional y menos la voluntad de la autoridad.  

CUANDO PROPUSE LA ELIMINACION DE LA POLICIA METROPOLITANA implicaba la eliminación del mal uso del uniforme bajo una conducta que busca revestirse de “autoridad” que no la tiene, ante el ciudadano equivocadamente considerado comerciante informal, porque este buscando trabajar ha sido marginado o excluido de lo que se asume como formal economía, pese a que  visiblemente la formalidad también vulnera derechos, entonces ¿desde que “nivel de formalidad” se distingue o discrimina? Si la economía del país tiene un alto índice de subempleo. 

La propuesta jamás implicaba eliminar un discrimen con otro discrimen sino plantear una perspectiva distinta, expreso esto porque en mis recorridos de campaña  como candidato a la alcaldía de Guayaquil, específicamente una tarde en el barrio modelo, una señora me preguntó ¿usted es el candidato que ofrece eliminar la policía metropolitana? Y respondí afirmativamente, ante lo cual la señora respondió: “le presento a mi esposo, él es policía metropolitano”, en ese momento se inicio un interesante dialogo en plena calle entre quien me enseñaba las razones de su derecho a un trabajo “duro” y quien en mi caso siendo hijo de una mujer comerciante conoció lo que implicaba “huir por el delito de querer trabajar”. Sin duda fue una de las mejores experiencias  como candidato, que confirmaba la necesidad de cambiar el rumbo en el tema de cuidar EL ORDEN DE UNA CIUDAD QUE PROGRESA, tarea eminentemente ciudadana. 

La primera conclusión, es que esto no debía ser contaminado con la típica actitud politiquera de ganar votos descalificando al adversario,  insistí además ante los medios que no se califique de informal a quien realmente es un vulnerado por excluido, algo necesario para conceptualizar mejor la problemática, ya que los gobiernistas en campaña, se ufanaban de decirse defensores de los comerciantes “informales” pero olvidaban que con todo su poder gubernamental y legislativo NO APROBARON LA LEY DEL COMERCIANTE MINORISTA, dejándolo todo en buenos deseos de un almuerzo para la foto, Imposible olvidar el baile del garrote financiado para incrementar la confrontación mas no la solución, que generó un incidente con golpeados y heridos frente al edificio municipal al cual antes el mandatario "revolucionario" en ese entonces candidato, acudió para pedir  apoyo al alcalde que luego calificaría de "garrotero", curiosamente en esa visita le agradeció “por todo lo bueno que había hecho por su ciudad”.

El doble discurso gobiernista que asumia ser el bien frente al mal, buscando votos con verdades a medias dejaba la situación de los comerciantes como asunto de campaña pero no de gobierno, porque vemos que tambien  dan garrote, esta evidente psicopatía reivindicativa a la medida de sus intereses es visible cuando vemos que sus concejales electos y en funciones son incapaces de generar una mínima propuesta. Inmersos en el juego perverso de la polarización electoral las propuestas técnicas no se debatieron porque se distrajo al ciudadano en la vorágine de epítetos e imágenes repetidas hasta el cansancio, el gobierno con su opulenta campaña que derrochaba dinero y logística gubernamental, prometía hasta lo que no cumpliría. En esta parodia de afanes,el Presidente de la Republica hablaba por su candidata a la alcaldía, quien carente de ideas propias  siempre eludió debatir sobre lo que no podía responder, solo repetia y repetía un libreto.

PARA MUESTRA UN BOTON, jamás podría explicar la incoherencia "revolucionaria", que hablaba mal del garrote, pero lo solicitaba a la autoridad municipal mediante oficio, para desalojar a los  vendedores en los alrededores de las instituciones que dirigían sus coidearios. por eso buscando votos ofrecían solo cambiar a los abusadores o darles cursos que todo lo disfrazan para dejar intocado los malos usos que ellos tambien hacen donde mandan, porque conciben aun desde el clientelismo electorero que los comerciantes o están con ellos o contra ellos, así la politiquería subyuga mas no libera a quien dia a dia emprende.

PROPUSE LA CREACION DE LOS FACILITADORES URBANOS y con ello la integración de profesionales idóneos para entender y asumir el compromiso de dar solución a un problema social más no de tipo delictivo, paralelo a aquello plantee la creación de la DIRECCION DE TRABAJO  Y DERECHOS HUMANOS  porque en nuestra ciudad se requiere generar más trabajo para reducir la inseguridad y no estigmatizar la espontaneidad ciudadana para sobrevivir en un país donde el sub empleo es lo más visible, es decir construir el derecho a la ciudad que todos tenemos como tambien un orden que exige asumir responsabilidades para preservar el bien común, porque sin justicia no hay paz social y sin paz no hay progreso en libertad. 

NADIE PONE EN DUDA EL PROGRESO DE NUESTRA CIUDAD y aquello debe ir de la mano en el desarrollo de ciudadanía, porque no hay MAS CIUDAD CON MENOS CIUDADANIA de allí que lo viable es SER MEJOR SOCIEDAD,  porque el espacio urbano no es más que el escenario de una praxis social.

Conciudadanos he allí el paradigma: los valores de la sociedad y tipo de ciudadanía a construir, sin duda DERECHOS Y RESPONSABILIDADES SON LAS PIERNAS SOBRE LA CUAL AVANZA LA BUSQUEDA DE JUSTICIA SOCIAL CON LIBERTAD, para que el uso de los espacios urbanos sean un medio para dar oportunidades y no para exclusiones. El uso del suelo  ordenado para la equidad, es una herramienta idónea y especialmente para la captación del consumo que caracteriza la actividad comercial, a la cual tiene derecho todo ser humano mas allá de las distorsiones del mercado. Guayaquil es y será ciudad de oportunidades para todos los ecuatorianos.

POR SUPUESTO NO BASTA CON ELIMINAR LA POLICIA METROPOLITANA Y CONTAR CON FACILITADORES URBANOS, habrá que mejorar la POLITICA URBANA DE USOS DEL SUELO y sus normas, para dotar de  ESPACIOS IDONEOS (con seguridad, servicios, movilidad, equipamiento) PARA LA ACTIVIDAD DE LOS COMERCIANTES, contemplando un estatus de propiedad que otorgue seguridad al pequeño emprendedor y garantía al sistema financiero que lo apoye, de allí la propuesta de construir los corredores comerciales  destinados a RECUPERAR ECONOMICAMENTE ESPACIOS URBANOS DEPRIMIDOS Y REACTIVAR EL CASCO CENTRAL. Los minoristas debidamente capacitados y asistidos consolidarán el orden   surgido desde la base misma que sustenta el progreso de ellos y el mejoramiento urbano, haciendo  innecesario el uso de la fuerza o la persecución, porque un orden justo se lo respeta y defiende, lo contrario obviamente se violenta porque conlleva renunciar a  la subsistencia misma de la persona y su familia.

Sostuve en su momento que NO HABIA QUE PERDER LO GANADO y aquello implica reconocer siempre lo bueno que se realizó, hay ejemplos de ordenamiento que si funcionan como el caso de una parte de la denominada bahía, por lo tanto avanzar de lo necesario a lo vital es lógico e impostergable, hay que FACILITAR EL EMPRENDIMIENTO, tarea ajena a los protocolos y estrategias con los cuales la policía hace cumplir un estatus que no necesariamente se elaboró  para las eternas memorias y menos el que se le ocurre a un mal policía.

SI EL GOBIERNO CENTRAL OPTA POR POLITIZAR UNA VEZ MAS EL TEMA DENTRO DE SU ESQUEMA DE PROPAGANDA, de seguro confirma que es parte del problema y no de la solución,  porque en su rutina publicista utiliza la imagen de seres humanos y juega con su necesidad, Vamos a la  construcción del ESTATUTO DE LA CIUDAD donde recoja el derecho a la ciudad de sus ciudadanos, que construya un orden aprobado en referéndum que no se vea expuesto al vaivén de los cálculos electoreros de quien confunde ciudadanos con electores y en el caso de la autoridad Municipal cuyas decisiones se respaldan en el voto popular visualizar que la mejor forma de defender lo ganado será con una ciudadanía consciente de su derecho a la ciudad.

No basta esperar algo bueno de una DEFENSORIA QUE DEFIENDE DERECHOS EN TANTO NO ATENTEN CONTRA QUIEN LO NOMBRO, es decir defiende primero al gobierno y lo que sirva para inculpar a sus circunstanciales adversarios y luego a los ciudadanos, por supuesto esto nos ratifica que la libertad no se otorga por decreto sino que es una actitud irrenunciable frente no solo frente al abusador sino ante los malos usos del poder, por eso Guayaquil es cuna de libertad.

Eduardo álvarez G.

jueves, 6 de marzo de 2014

23-F: Correa no se entendió ni a sí mismo.






Será tan inolvidable para Correa el 30-S donde capitalizó a su favor un intento de golpe a su mandato constitucional, como el 23-F donde él mismo se dio un golpe con su lógica absolutista, pasando del auge de su personalidad al declive de sus argumentos en busca de una explicación.

La primera explicación a la  derrota donde no la esperaba, fue pedir autocrítica a su organización “el sectarismo, exceso de confianza pero también la falta de estructura de organización, habido mucha falsedad, las cosas hay que llamarlas por su nombre” (Rafael Correa), horas después se consideró triunfador subido en la camioneta de la “tendencia”, para luego volver a sentirse invencible, desafiando a quienes lo consideren perdedor.


 ‘‘El señor Nebot ha dicho que esta es la derrota del presidente, bueno si estoy tan derrotado y desgastado que apoye la reelección y nos vemos en el 2017, qué le parece, le hago esa propuesta". Rafael Correa, presidente


El reto para distraernos a todos, fue desafiar a cambiar la Constitución y permitirse la reelección indefinida, asumiendo que no tiene rival a la vista, y con su popularidad puede exigir poder sin límites ni plazos, al respecto creo ha sido más un arrogante desafío a la ciudadanía, el direccionar sus deseos a una Asamblea Legislativa incondicional para que modifique la Constitución, lo que corresponde decidir libremente al pueblo en referéndum, PORQUE POR LA MISMA VIA SE APROBO LA CONSTITUCION. 


Un refrán popular recuerda “el que se pica pierde” y la “marca invencible” quedó claro no admite resultados a medias, donde la cancha esta inclinada y el árbitro a su favor y menos se la considere perdedora cuando ubicó su persona como mascarón de proa para conquistar prefecturas y alcaldías. Al ilustrado criterio del economista no escapa la dimensión de la derrota si hace una relación de recursos (poder, dinero, influencia) y votos logrados por AP, es la peor de las noticias, mucho dinero para pocos resultados y con el halo de campaña de oligarquía más no de un partido de izquierda. 

Desubicado en el escenario inesperado, concibió apresuradamente como riesgos a su proyecto de poder a los alcaldes electos de Quito y Guayaquil, los descalificó para revivir fantasmas y crear villanos, al viejo estilo que elude construir consensos para mantener imposiciones, no analizó su actitud, conceptos y estrategia,  tras el revés omite aún la posibilidad de una duda ciudadana sobre ¿Qué desea él con el poder total?, ignoró el cuestionamiento al reciclaje de políticos de la partidocracia o la incondicionalidad de quienes escogió para gobernar en lo local desde un centralismo disfrazado de orden racional planificador. 

El elector ya no encontró diferencias entre el pasado y el presente, su discurso anti partidocracia murió al acoger actores, replicar medios y fines del orden anterior a su “revolución”, incluso desalentó  la militancia de su organización que migró a otros partidos, presidente si  habló de deslealtad el 23-F ¿a quién se lo señala?

El gobierno local requiere liderazgos y no empleados del presidente termina siendo otro mensaje en las urnas, nadie duda de la imagen poderosa de Correa pero a la vez terminó por desaparecer a sus candidatos, percibidos como instrumentos de un temperamento más que impulsores de una propuesta de ciudad y sociedad, la pisada en el acelerador de Correa en Quito y Guayaquil con sus poder mediático no sirvió, el autoritarismo mostrado al realizar la ultima sabatina desapareciendo la menoscabada autoridad del Consejo electoral, selló la lapida donde la ciudadanía quiere enterrada la soberbia y el orgullo, el utilitarismo y la manipulación que podría hacer peligrar el futuro de sus sociedades. 

Fue inevitable la comparación con la situación de convulsión en Venezuela aunque las condiciones sean distintas, esta vez el miedo al futuro lo generó correa y no el miedo de volver al pasado con la oposición, se cuestionó la concentración de poderes, el arrasar de medios no afines, la construcción de una idea única, la intolerancia y aplicación ágil de la ley para quienes piensan distinto dejaron en claro que existen privilegiados y satanizados. El voto fue un detente al sectarismo y excesos de poder que desafíen la paz de nuestro país.

Decía Benjamín Franklin “El orgullo que se alimenta con la vanidad acaba en el desprecio”,  entonces el correismo se encontró al frente el 23-F la tarea de contener el revanchismo que cosecho al sembrar descalificaciones, burlas e inequidades, por quien está claro no le basta superar a sus adversarios sino hacer escarnio de ellos. Ahora toca mostrar a Correa, actitud para procesar la no satisfacción de sus deseos, redefinir lo que es perseverancia y puede ser soberbia en su lucha por más poder, que el poder tiene límites y plazos, así controle instituciones para interpretar las leyes a conveniencia. Es hora de unir con sensatez a la tendencia, despolarizar la sociedad  y no dividir más con autosuficiencia.

Se habrá preguntado el presidente ¿en qué momento la revolución ciudadana se decantó por el correismo y hace fallido el proceso, porque renuncia a generar nuevos líderes?, ¿en qué momento la partidocracia migró a PAIS y la convirtió en una residuocracia correista?, de seguro buscando gobernabilidad  desapareciendo o descalificando la oposición, termino reviviendo a Nebot e impulsando a Rodas, así las ciudades que serian el emblema de su victoria terminaron siendo el temor de una resistencia,  justo cuando el gobierno anuncia días difíciles en lo económico por lo tanto en lo político.

Correa aun sigue queriendo hacernos creer que una ciudadanía bien informada, es la que lo  escucha mil veces sin contradictor la misma versión oficial ya por 7 años, con el voto del pueblo el 23-F el modelo del garrote mediático dejo de ser un modelo exitoso, porque genera dudas y hastío, la ciudadanía rechazó en las urnas esa modalidad que no rinde cuentas sino que se echa flores a sí mismo innecesariamente. Es hora de evaluar  la inquisitoria institucionalidad que interpreta la ley para callar a la oposición y ponderar al gobierno, no nos imaginamos un gobierno futuro perfeccionando esta mecánica que oprime para tomarse la revancha. En esa guerra la primera victima ha sido y será la verdad. 

A cada acción hay una reacción, la primera no fue la mejor presidente, tomando en cuenta que ningún alcalde desea pelearse con el gobierno, por lo tanto el camorreo es innecesario, peor aun los epítetos lanzados contra Rodas y su círculo como también a Nebot después de haberle agradecido tanto en el 2006, la lucha política hace inevitable confrontar ideas y posiciones mas no alentar enfermizos temores o rencores por no encontrarse usted a sí mismo, sin duda talento y voluntad no le hacen falta, sus éxitos así lo prueban, quizás sea de calibrar los propósitos y los mecanismos para lograr gobernabilidad, sin pensar en cero oposición o queriendo poseerlo todo sin tiempo límite ni plazos y menos con una organización  poco deliberante que renuncie al proceso de generar nuevos liderazgos.


EDUARDO ÁLVAREZ G

viernes, 28 de febrero de 2014

POLARIZACIÓN Y LA TERCERA VÍA



POLARIZACIÓN Y TERCERA VíA.

Cité en anteriores artículos que la polarización ha sido el arma letal utilizada para derrotar el poder parlamentarizado pero a la vez sirvió para consolidar el PODER PERSONIFICADO de Rafael Correa, dividiendo la opinión en dos opciones supuestamente extremas con un sesgo mediático, creando un “Estado de opinión” ya no desde lo privado sino desde  lo público con medios vinculados a sus intereses, la falta de independencia y libertad caracteriza a 19 medios incautados, con leyes, autoridades e instituciones a la medida del correismo, se consolidó una estrategia con más publicidad que verdad, mas propaganda que rendición de cuentas, para sumar más poder con menos ciudadanía. 

Los justificativos históricos siempre existen, primero fue la partidocracia “el mal que impedía el bien”, luego la prensa corrupta, el turno le llegó a la izquierda “tira piedra” y al ecologismo “infantil”, descalificó sin dilaciones hasta a quienes fueron su apoyo, porque la revolución requiere un enemigo y si no lo tiene lo fabrica, necesita vender miedos para sumar poderes absolutos que desaparecerán el mal, nadie  debe darle lecciones de moral al correismo, porque la única corrupción e impunidad inevitable es la de las manos limpias gobiernistas, con esa lógica la polarización volvió otra vez,  para salvar a  Guayaquil, enfocando solo dos opciones: la vieja oligarquía y su modelo “exitoso” y la nueva oligarquía del siglo XXI con su modelo “perfecto” de sabatina, este era el amague de Rafael para hacernos creer que todo es entre Nebot y él y el criterio de Nebot de que Guayaquil solo es él, por supuesto la polarización el gobierno la  cimentó en la campaña mas millonaria que se haya visto para captar el sillón de Olmedo, dejando en calidad de invisible cualquier idea nueva y entronizando el embuste electorero que pulveriza derechos políticos de otros.

Nada más antidemocrático que lo sucedido, se reflejo en estadísticas que demostraban  el tiempo y espacio de los polarizados y el mínimo que se permitió a los invisibilizados en los medios. De allí que habiendo cuatro candidatos al elector se lo direccionó hacia dos, infringiendo la ley electoral con premeditación y sutil complacencia en otros casos para no “enojar” al gobierno que provee de publicidad. La polarización y sus poderes facticos destruyen los valores ciudadanos, coarta derechos y libertades, por ejemplo el derecho a elegir y ser elegido, incluso pasaba inadvertido que el sistema se legitimaba en decisiones del “soberano” cada vez menos consciente del poder sin límites ni plazos que la ciudadanía con vocación democrática alimentó un deseo cuasi monárquico.

La tercera vía en la polarización, es una propuesta para restaurar la democracia con  gobernabilidad, equidad y pluralismo, si antes vivimos una pre-democracia ahora bajo el régimen correista tenemos una post democracia del marketing destructor de lo político en beneficio del electoralismo oligárquico dinerocrático, la propuesta se orienta a modificar la norma y las atribuciones de la autoridad electoral, consolidar los derechos del candidato a ser escuchado y elegido,  hacer cumplir las responsabilidades de las organizaciones y promover no solo la obligación a votar del elector sino a ejercer ese derecho pero bien informado. Esta tercera vía propone desaparecer el fondo de promoción electoral para candidatos financiado con recursos públicos, para promover el debate obligatorio de todos los candidatos al inscribir y al cerrar la campaña, quien eluda el debate será descalificada su candidatura, la publicidad no debe condicionar o hacer invisible la verdad.

Con la misma lógica de imponer una sabatina o cadenas a cualquier hora para rendición de cuentas, debemos promover el debate obligado de candidatos para demostrar la validez de sus propuestas en cadena nacional, sin costo para el pueblo y espacio equitativos para todos, así impulsamos una ciudadanía libremente informada para que elija lo mejor y un proceso político de verdad revolucionario sin que dependa del interés del dueño del partido, el negocio millonario de las agencias de publicidad en cada elección o el temor del dueño del medio.

En la última campaña para la alcaldía de Guayaquil, ¿se imaginan ustedes si los candidatos (3) abogados y en mi caso arquitecto, se nos hubiese obligado a un debate para analizar los problemas y soluciones urbanísticas para Guayaquil?, no permitiendo a la polarización condicionamientos o eludirlo con selectividades propias de quien elige pareja sentimental, de seguro la ciudadanía hubiera elegido entre cuatro propuestas, el liderazgo y capacidad del proponente, confrontados limpio a limpio como dice el pueblo. No habría espacio para manipuladores en medios o instituciones al servicio del gobierno nacional o local como sucedió, porque un debate al inicio y al final de campaña, seria sobre propuestas y no por encuestas. Se ahorraría decenas de millones de dólares para ser invertido en obras de interés común.

No queda dudas que el Correismo con su mayoría en la Asamblea Constituyente, el Congresillo y la Asamblea Legislativa no plasmó un Código de la Democracia sino un manual para sus conveniencias y la dictadura de los dirigentes de partidos,  ni la institución electoral responde a una participación ciudadana sino a la voluntad política de un solo grupo gobernante y las campañas a un diseño donde se prioriza publicidad más que la verdad. Una tercera vía es necesaria para desmontar el Estado de opinión y privilegios, de dispendio y codicia para lograr más poder del que la gobernabilidad requiere, por ello impulsamos la iniciativa de un referéndum, para que el pueblo decida que se debe hacer con sus dineros. 

Muchos defensores del gobierno ven esta falencia como algo sin importancia frente a las “muchas obras ejecutadas y no realizadas por otros gobiernos”, es discutible aquello como lo demostré sin que nadie lo refute,  el caso de su política de vivienda generadora de tugurios planificados o dispendio de bonos para los pobres en casas que no accederían nunca, por aquello no hay que confundir que la obra es un medio y no el justificativo para subyugar derechos y libertades a un modelo “obrista” de gestión sin desarrollo político, porque sin derechos políticos no hay Estado aun cuando se consuman grandes presupuestos en obras, para una sociedad desestructurada en sus derechos y garantías.

Salir de la partidocracia para llegar a la residuocracia, terminó siendo un paso adelante y dos atrás, porque la pretensión de poder del elegido no admite límites ni plazos argumentando popularidad bajo un sistema como el que cuestionamos. Para el marketing polarizador no existe el justo medio en asuntos políticos, pero si en los personales cuando Correa pide respeto a su persona, actuar fuera de los extremismos no está en su agenda, requiere descalificar para eludir, le urge polarizar para hacer brillar hasta lo que no debe. ¿Puede seguir creciendo esta forma de hacer política?, la repuesta siempre fue y será no porque la polarización es antidemocracia, pero esta vez como diría Perón: “lo mejor que tenemos es el pueblo” y este le bajo el pulgar al absolutismo megalómano el 23 de febrero, es decir para el 30-S ya existe un 23-F nacido en las urnas.

La relativización, trivialidad o la banalización entre confrontados por calificar de derrota o triunfo electoral será por algunos días,  ese es su rol insustancial, pero el tema de fondo es enfocar si estamos frente al punto de inflexión del proceso político de continuas victorias, que legitimó lo bueno y también lo malo, lo injusto o lo equivocado sin opción a pedir rectificaciones, salvo la voluntad omnímoda lo determine desde la cúspide donde todo se asume como sus dominios mas no como responsabilidad, por ello todo puede ser caída, urge entonces desde la ciudadanía replantearle el terreno a la revolución polarizadora y sus reglas del juego vía referéndum para que no solo sea entendido como una época de cambios sino un inevitable cambio de época. 

El sectarismo arrogante aceptado por Correa no es la medula del problema, el mejor ejemplo fueron las asambleístas sancionadas por deliberar donde solo cabe obedecer y todo siguió igual, el riesgo está en la pretensión de poder que aspira desde su popularidad, saber y estrategia. Su palabra es la ley en PAIS y no duda en enrostrarles que todos le deben a él sus curules o alcaldías, no hay justo medio,  estas con ellos o contra ellos, el exceso electorero presentado como defensa del proceso y derecho a promover su movimiento, lo puede hacer pero no generando inequidad desde el poder, porque ya no es visible el límite entre la perseverancia y la soberbia en dicha causa. La igualdad ante la ley planteada desde una tercera vía es el camino para evitarlo.

El triunfo total frustrado, no debe ser tomado como la oportunidad de conspiración de la partidocracia, algo personal entre Nebot y él o con la manida paranoia anti imperialista, porque hace rato Movimiento PAIS es en sí mismo una residuocracia de ex partidocráticos, otra tramposa polarización con Nebot es anti democrática y la concepción de soberanía en el gobierno, tiene interpretaciones relativistas en función de lo ideológico y los negocios sean con China. Rusia, USA. UE. Irán, etc , si se quiere un símil de la situación diría que es necesario un aterrizaje de emergencia porque el piloto esta aturdido y abrumado, sin ruta definida y dispone menos combustible para  muchos pasajeros de ocasión.

Posterior a conocer los resultados del 23-F Correa sentenció: “El señor Nebot ha dicho que esta es la derrota del presidente. Bueno, si estoy tan derrotado y desgastado, que apoye la reelección y nos vemos en el 2017, que le parece, le hago esa propuesta”, comenzó su nueva polarización, crea el mismo su contendor a la presidencia para desorientar al ciudadano y no sea visible uno nuevo, igual hizo para la alcaldía de Guayaquil, porque la lógica esta clara Nebot gana la alcaldía y Correa la presidencia, no se interfieren ni permite Correa el surgimiento de nadie nuevo. ¿Para eso se hizo una Constituyente, la nueva Constitución aprobada en referéndum, el Código de la Democracia y se gasta tanto dinero en el Consejo Electoral?, una tercera vía debe impedir continúe el embuste castrador de nuevos liderazgos.

Para que no se sienta desafiado quien cuya popularidad asume es la razón de ser misma del destino de nuestra sociedad, queda sugerido que estamos obligados a hacer UN MUTIS O EXPRESARNOS A LA MEDIDA DE RAFAEL CORREA, ¿nos rige la constitución o el estado de ánimo presidencial?, por el momento el remolino interno de los “movimientos en el movimiento del poder” se tragará a quien Correa deje de preferir, hasta que llegue inexorablemente la hora de la irrelevancia en las ideas para gobernar porque se apuesta más a la obsesión electoral como mandatario, queda demostrada la trampa polarizadora anti democracia y más aun el pueblo le bajo el pulgar para recordarle que tiene plazos y limites para gobernar.

De mi parte apoyo el deseo del mandatario para reelegirse, y el cambio constitucional que resuelva la Asamblea donde tiene mayoría, DEBE SER APROBADO EN REFERENDUM porque de la misma forma se aprobó lo que se quiere modificar en el Art. 144 de la Constitución. No siempre los deseos del mandatario son realidad y en este caso debe cumplir las promesas políticas hechas bajo su honorable palabra sino seria caer en el desgobierno tan criticado a la partidocracia deseosa de eternidad en el poder.

No faltó la invocación maniquea de ingratitud del pueblo o la imputación de su error por preferir el mal y no elegir dar todo todito el poder a la 35, no comprenden aun  que el hambre no solo es de pan, sino de dignidad para detener a tiempo a quien puede terminar dividiendo a la sociedad en posiciones irreconciliables, con su obsesión polarizadora para sumar más poder quebrando principios. De continuar esto el propio presidente debe ponerles a sus “agenciosos” la piedra de su molino y arrojarlos al mar para que Ecuador no sea otra Venezuela y la ciudadanía construya una tercera vía que lo deje a salvo de tanta confrontación inicua y falsa sin plazos ni limites.

 EDUARDO ALVAREZ G